do una extraña movida cultural que de una manera u otra nos afecta como comiqueros. Puede deberse al auge super heroico de los films y series que nos llegan del exterior, ayudado por el constante trabajo de Montevideo Comics que trata de mostrarle al público en general de que se trata todo esto. Y puede también sumarse el esfuerzo aislado de todos los que venimos haciendo alguna especie de material en el género, sin importar calidad o cantidad.Lo cierto es que más por casualidad que por causalidad extraños fenómenos se suceden, para todo aquel que esté dispuesto a prestar la suficiente atención.
Hace algunos años, los comics eran para niños al igual que los dibujitos animados. Hoy podemos encontrar por la calle carteras que llevan como estampado páginas de Superman.
Hace algunos años, si queríamos aprender a dibujar comics las opciones eran ir a un taller de dibujo convencional o tomar clases particulares con algún otro dibujante de comics más experimentado. Hoy un instituto privado de la infraestructura de Bios apuesta a tener un curso titulado “Realizador de comics”.
Era impensable imaginar algunos años atrás, que el Estado subvencionaría la publicación de obras, era impensable que un grupo como Belerofonte se planteara de forma seria ser una editorial rentable y estable. Que una editorial reimprimiera Guacho, que revistas como Freeway y Paula entrevistaran a distintos autores locales, que el Banco de Seguros ya mencionado en este blog destinara un artículo a la historia de la historieta local.
Sí, hace algunos años Barreto aparecía de vez en cuando cargando la cruz de haber dibujado Batman, el único mérito que los entrevistadores podían apenas entender. Y las publicaciones se reducían a Balazo y a un auge de fanzines que tiempo después se fue apagando de a poco. Pero si somos críticos no se despegaba de eso.

Hoy encontramos a Cisplatino con una distribución masiva en quioscos, un comic enteramente uruguayo, a color, con ruido en los medios y como si fuera poco a un precio más que accesible. Además de ser un proyecto ambicioso, pretende como el grupo Belerofonte, que su trabajo sea rentable. Este esfuerzo que hace la gente de Apocalipta es la clase de actos que colaboran con la sensibilización del público y por más críticas que pueda recibir Este hecho es innegable. Cisplatino está sentando un precedente y está haciendo camino al andar para que luego otro tenga el recorrido más llevadero. Así como la revista Evolución que posee el mismo objetivo apuntando a un público liceal.
Y de la misma manera que personajes de comics se vuelven figuras del esténcil por los muros de Montevideo, los propios entes públicos toman este soporte como medio de difusión, tal es el caso de “Super Seba” del BPS.
Pero este recurso como medio publicitario también es tomado por comercios como “El Nuevo Capitol” realizado por Hornitorringo Producciones (también mencionado con anterioridad)
Es cierto que antes algunas de estas situaciones aparecían por la ciudad, como las botellitas de Pilsen que contenían unas viñetas de Barreto hijo. También la ORT trató de sacar hace 5 o 6 años una carrera de Realizador de comics.
Sin embargo, la diferencia entre esas experiencias aisladas y el momento en el que estamos actualmente parados es la simultaneidad y la cantidad de opciones, el nivel de ruido que se escucha, la variedad de publicaciones y la diferencias de estilos, precios y formatos.
La pregunta es ¿cuánto más va a durar? y ¿qué vamos a hacer al respecto todos los que de alguna manera nos sentimos involucrados?




